miércoles, 19 de marzo de 2008

Vacaciones

Volver a Sevilla últimamente significa estar con la familia y los amigos (todos). No hablo desde la añoranza, sino con alegría. Me estoy malacostumbrando.
El fin de semana pasado llegaron Little Britain, Veri, Jeidi y Paka a pasar tres días por tierras sureñas y sólo recordarlo me hace sonreir.
Veri sigue con nosotros mientras que los otros (y no pensemos en personas en blanco y negro sentadas en sofás grises) volvieron al clima windy y lluvioso del que procedían y que nos han dejado por aquí para vestir el Jueves Santo de luto, como mandan los cánones.
Hace frío, cosa que no esperábamos. Casi echo de menos los guantes y el calefactor blanco.
Pero mañana es el gran día. Desde banquitos de tela con tres patas y bajo la luz de cualquier farol cobijado de naranjos esperaremos al Abuelo a las puertas de San Lorenzo para verle andar con paso firme hasta donde Él quiera llegar.


jueves, 13 de marzo de 2008

No quisiera ser feliz a causa de ser idiota

El otro día, (hace dos con hoy), salió a la palestra.
Yo no quería. Estaba bien guardadito con el único fin de poder continuar sin más.
Lo de search into myself puede llegar a ser ahora tan peligroso como la apertura de la famosa cajita. (La de Pandora, digo).
No sé si prefiero averiguar qué pasa, o si por el contrario, seguir cubriéndolo con alfombras de damasco de 20 centímetros de altura seguirá beneficiándome como hasta ahora.
Táctica de avestruz, lo sé. Pero si lo pienso friamente, ellas parecen felices (idiotas, pero felices).
Menos mal que otras facetas de mi vida van bien.
Compensemos pues.


sábado, 8 de marzo de 2008

Granada

Luz de faro, siempre encendida como guía del alma.
Se apagó una vez y las rocas arañaron mi armazón.
Sin saber por dónde iba ni como llegar a tierra firme seguí vagando al compás de las olas que me llevaban con voluntad perdida y cadencia magna.
No miraba atrás. Tenía la vista fija, anclada a las profundidades, llena de sal, inmóvil, pétrea. Solo había azul oscuro, casi negro. El resto ni siquiera existía.
Pero con la amanecida no hizo falta más.
La espuma ablandó mis córneas, las pupilas se adaptaron a otros colores más vivos, más intensos y dejé las profundidades para flotar en la superficie, sobreviviendo a la catástrofe del peor de los naufragios.
Ahora soy yo quien cada mañana enciende la luz de mi vida con sonrisas de niños con gorrito, con árboles de hojas verde brillante, con brisas que enrojecen a los más tímidos y ancianos cogidos de la mano. Con risas y llantos compartidos y con momentos incesantes e inexplicables.


jueves, 28 de febrero de 2008

Thank you for the music

Las mañanas están llenas de energía. Nace un día nuevo y hay que aprovecharlo porque lo tenemos enterito para nosotros, un buen regalo si puede disfrutarse plenamente, y sino también.
Las tardes en cambio son otro cantar. Las horas han ido pasando y la luz se atenua sin que podamos hacer nada.
Sin embargo, no imagino mejor hora que la puesta sol escuchando esto



Sin gustarme la ópera me he emocionado en un día nublado con posibilidades ínfimas de despedirme del astro rey.

domingo, 24 de febrero de 2008

Momento místico-simple.

Ser o no ser... depende de lo que venga después así merece o no la pena.
Ser o no ser... con todas las consecuencias, tomando responsabilidad de lo que se es o lo que no se quiere o puede ser.
Ser o no ser... con vanidad, valentía, orgullo o despreocupación preocupante.
Ser o no ser... sin prejuicios ni valoraciones propias o ajenas.
Ser o no ser... sabiendo y sin saber.
Ser o no ser... al más puro estilo shakespeariano... That is the question.



Quiero más fines de semana como éste, y mira que estoy cansada....

viernes, 22 de febrero de 2008

Viviré el momento.

"Fin de semana a la vistaaaaa..." pienso cual vigia emocionada después de cinco días de mar revuelto sin icebergs pero con rocas.

Hemos vivido la tensión de un padre-gestor gritando a sus hijos-trabajadores porque el sistema informático había sido manipulado sin él saberlo. También he tenido grandes momentos en solitario y he conocido a personajes que ríen a carcajadas cuando en realidad están hasta el moño de todo... qué gran habilidad. He conocido a Julián, que me lleva dos cabezas y de quien el ermitaño se hubiera asustado, y he tenido días (casi todos) de irme a dormir tardísimo pero con sonrisas.

¿Qué más puedo pedir?

Pues está claro: dos días y medio diferentes. Y mis Reyes-Magos-Particulares son tan eficaces que trabajan durante todo el año solo para estar al quite en estos momentos y concederme cualquier cosa que se me antoje.
Me voy volando, que me esperan anécdotas de litros de agua fugados, colchones de látex y camping gas (no natural). Habrá que reclamar...

sábado, 16 de febrero de 2008

Ausencias y encuentros

Sigo aquí ¿eh? Sigo siendo yo y cada día más con tiempo y sin el me encuentro con ojos de charol verdes que antes no reconocía, con sonrisas de pies descalzo sobre el parqué y con lámparas de pie que iluminan mi frente.



Tiza...sin palabras.