domingo, 2 de noviembre de 2014

Carretera y manta

Casi todos nuestros fines de semana los pasamos fuera de casa.

Muy paradójico es el hecho de que una persona hogareña y amante de la estabilidad como yo, no pare quieta en nuestro home-sweet home, ni siquiera los días de asueto.

Se da la circunstancia de que el sábado pasado regresaba de haber estado en Sevilla desde el lunes anterior, de manera que me pasé metida en un tren, (mejor dicho en dos TAV y un cercanías), la friolera de 7 horitas aproximadamente.

Tuve la suerte de que Veri me acogió y pudimos disfrutar de una magnífica mañana en la capital del Reino. Conocí a Verinovio que pronto será Verimarido con todas las de la ley ante Dios y ante los hombres, y tengo que decir que me pareció una persona estupenda, muy agradable y gran conversador-escuchante, lo cual hizo que el tiempo se pasara volando en su compañía.
Después dimos un paseo los tres hasta la casa de Verimadre, y tuve la inquietante-fascinante sensación de que nada había cambiado en muchos años.
Verimadre sigue teniendo ese brillo pillo en los ojos que le hace ser ella y sigue riendo a carcajadas con los dientes juntos como antaño.

De Veri qué decir... Que la veo contenta, tranquila, estable y con su hueco hecho en el mundo. Estamos muy contentas Polita y yo porque vienen a vernos a finales de Noviembre, en lo que estamos seguras que será un fin de semana para enmarcar en nuestras memorias.

Saltándonos a piola toda la semana y frenando en el día de ayer, decidimos poner rumbo al norte del norte, no sin antes haber dejado a nuestra Zuri con su abuelito que la adora.

Zuri


Hemos disfrutado de los espectaculares paisajes de la costa vasca con los Flysch de Zumaia a la cabeza, y hemos hecho un circuito de agua termal de mar Cantábrico, que hemos llegado con la piel como culito de bebé.

Flysch de Zumaia

Con estos planes, ¿quién se resiste a la filosofía del carretera y manta?
Si además de los planes se cuenta con la compañía que he tenido yo.... para qué decir más.

¡Gracias txikitxu!


Ermita de San Telmo (Zumaia)



3 comentarios:

polita dijo...

Mi querida Meli,

Si por algo no soy muy amiga de escribir por estos lares es porque no me queda otra que ponerme "plasta" y anunciar a los cuatro vientos, que soy la persona más afortunada del mundo por tenerte...

Hemos pasado un fin de semana muy bonito y ya ves como se las gasta el cantábrico, que hasta nos permite bañarnos a 33º con picopatos incluidos...

Cierto es que no pasamos mucho tiempo at home pero estas y otras propuestas son las que hacen que la vida tenga chispa. Eso y tu compañía. Por toda una vida...Maite Zaitut.

Veri dijo...

He vuelto!!! Pero la pregunta es, Meli ¿Cuando has vuelto? Dejé de ser la comentarista fiel después de una larguísima ausencia y ahora volviendo después de tanto tiempo estoy saltando de entrada en entrada para intentar recuperar el tiempo perdido...
Gracias Polita y Meli por un fin de semana en el que nos hemos sentido como en "home sweet home" y por ser tan magníficas anfitrionas con o sin vaso de agua.
Cambio y corto que tengo que seguir leyendo entradas!!!

Meli Keller dijo...

Veri, gracias a vosotros por venir. Nos lo hemos pasado divinamente, y ya estamos haciendo planes para devolveros la visita, pero no para que os la quedéis, sino para que la disfrutemos los cuatro, jajajaja.

Muchos besos de parte de las dos :)