viernes, 15 de agosto de 2014

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A puntito de cumplir siete años.

Así, sin más.

Como decía en mi anterior post, el tiempo vuela.
Para este blog pasa exactamente lo mismo y por eso, en menos de lo que canta un gallo, habrá que poner siete velas a su tarta o una con forma de siete, lo mismo le da. Es casi tan conformista como yo aunque necesita menos atenciones, con alimentarlo de vez en cuando con un puñadito de letras tiene más que de sobra. Conformista, sencillo y fiel.

Una joyita, vamos.

Nosotras acabamos de llegar a casa. Por fin.
Un periplo de un mes nos ha tenido yendo y viniendo de un sitio a otro, de una ciudad a otra, de un país a otro...

Gracias a ese periplo he tenido la gran oportunidad de cumplir uno de mis sueños: poder ver in situ un fiordo. Sí, de los de verdad, de los de Noruega, y si tengo que decir la verdad, para mí lo más feo de Noruega han sido precisamente ellos, los fiordos.

No quiero decir que no me hayan gustado, todo lo contrario, me ha parecido fascinantes, pero es que es un país taaaan bonito que cualquier lugar hacia el que dirigiera la vista superaba en belleza al anterior.

Ciudades a destacar: Alesund, Loen y Bergen. Verdaderas maravillas que están ahí esperando a ser conocidas por cualquiera a quien le guste la naturaleza y la vida. Todo el mundo debería ir allí al menos una vez durante su existencia.







miércoles, 4 de junio de 2014

Esperando al verano

Terminó Abril y pasó mayo con dos cumpleaños invertidos.

Se me va el tiempo. Se me escurre la vida y yo ni me entero. Encima dicen que una vez que cumples los cincuenta entonces sí que vuelan. No sé qué será de mi, porque aún no he llegado a los cuarenta y ni siquiera me percato del cambio de estaciones.

Estoy a escasos ocho días de los exámenes del segundo cuatrimestre y aprovecho un momento de descanso para escribir y actualizar el blog. Que no se diga que no lo mantengo vivo. Silente pero vivo.

Hace fresco todavía por estos lares. Hoy el día ha sido nublado desde el principio hasta el final, y tengo la sensación de tener el aire acondicionado puesto a toda potencia, lo cual significa que llevo poca ropa en casa y necesito abrigarme más.

La pareja sigue deshecha, y yo que era optimista, cada vez veo menos visos de que vuelvan.
Nosotras estamos bien. Un poco nerviosas porque vivimos los exámenes por pares y eso siempre influye para acabar cayendo en las mismas tonterías de siempre, pero aun así no puedo evitar echarla de menos desde el momento en el que sale por la puerta hasta que la veo llegar.
Es mi alegría, mi motivación, la que mantiene ágil mi cerebro y mi yo guasón.

Debe estar a puntito de llamarme , así que acabo el post ya.

Hasta pronto :)

miércoles, 23 de abril de 2014

Miradas desvalidas

La Semana Santa pasó.


Este año han salido los pasos importantes, no ha habido grandes explosiones de llanto como otros años y Paquirrín fue el que alquiló el balcón para poder ver las procesiones sin dar un paso. Patrocionio le llamna ahora.

Nosotras hemos estado en levante. En una zona que yo no conocía y de la que traigo mejor sensación de la que llevaba por prejuicios y desconocimiento.

La pequeña Noruega fue el detonante. Sol, buen ambiente, risas y trabajo agradable estaban de nuestra parte.
Guillermo fue el encargado de contarnos cosas interesantes. Se hace un curso intensivo de Noruego por cuatro mil euros y te vas a Noruega con un contrato de trabajo, el vuelo de ida, 6 meses de alojamiento gratis y un sueldo mensual mínimo de tres mil euros más o menos.

Primer punto de giro: "Yo me iría a Noruega sin mirar para atrás"

- ¿Pero y tu novio?
- "Le diría, pero como no se va a venir, yo me voy sin mirar a atrás"
- ¿?

Segundo punto de giro: "Yo a mi novio no le quiero como pareja"

- "No hay nadie más, todo el mundo lo pregunto y no hay nadie más"
-" ¿Quién te pregunta?"
- "Meli Keller"

Meli Keller: Yo no le he preguntado semejante cosa en mi vida
Polita: Lo sé. Solo quería saber si lo había hablado con más gente y queda claro que sí.

Clímax: Llamada esta mañana: "Lo hemos dejado"

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Tras quince años de noviazgo, familias involucradas, trabajo mezclado, ropa de los dos en todos los armarios y millones de momentos vividos en común, deciden sepàrarse.

Todos estamos tristes.

Él aun alberga la esperanza de que ella recapacite y el tiempo consiga que le eche de menos. A ella se le enrasan los ojos de lágrimas porque la realidad se impone a la desgana.

Y al resto se nos pasan las ganas de pensar sin poder evitar hacerlo.

Miradas desvalidas como las de ella seguiremos viendo estos días por aquí....







domingo, 30 de marzo de 2014

Está pasando marzo...

Hoy a las 2 fueron las 3, por lo que Sabina seguro que no se refirió al día de cambio de hora cuando compuso su "y nos dieron las 10...", sino tendría que haber dicho "... y las 11, las 12 y la 1 y las 3, y las 3", y claro está no hubiera quedado bien.

Ahora estaré una semana con jet lag porque yo soy así de sentida, por mucho que lo disimule los cambios me cuestan.

Mañana se acaba el curso de oratoria tan magnífico que hemos hecho Polita y yo. Me da mucha pena porque he disfrutado, he aprendido y ha sido interesantísimo. Ahora toca aplicar los conceptos.
Comunicamos desde que nos levantamos, eso fue lo primero que nos dijo nuestro profe. Eso, y que teníamos que aprovechar la mínima oportunidad para hablar en público. Como la timidez marca mucho mi terreno he decidido que para mi hablar en público es hablar con todo aquello que no sea mi círculo de confianza, así que ahora hablo hasta con los árboles. Sonrisa sincera, mirada a los ojos y a dar conversación.
Oye y me va bien. No sólo para la oratoria sino también para mi trauma nuclear. Es increíble cómo todo se va ordenando de manera que pueda aplicar cualquier cosa a solucionar mis carencias.
Es sencillamente estupendo.

Hoy vamos a terminar con una frase de Mark Twain sobre la improvisación que me marcó desde que la oí por primera vez:

"Hacen falta tres semanas para improvisar un discurso".

Está claro que no se puede dejar nada al azar, (que no al azahar).


¡ Alegría !

sábado, 1 de marzo de 2014

miércoles, 22 de enero de 2014

Una tetera sin tapadera

Corría el sábado 8 de Diciembre de 2012 cuando exactamente a las 16:32:59 decidimos comprar en la Looses cook shop de Norwich una Globe Teapot roja con capacidad para diez tazas.

Precioso diseño de David Birch que nos encandiló desde el preciso instante en que Little Britain nos sirvió el té en su ya no mesa de su ya no cocina.

Como era grande y el domingo íbamos cargados con maletas hacia Stansted, Little Britain se ofreció para traérnosla a Burgos unos días más tarde. Ya se sabe, El Almendro no deja indiferente a ningún españolito de a pie.

Han tenido que pasar trece fatídicos meses para que pudiéramos tenerla en casa con nosotras, y hoy, con exactamente tres días de uso, después de fregarla, a Polita se le ha caído la tapadera y se ha hecho añicos.

Lo peor no ha sido el pellizco de rabia. Lo peor ha sido verla llorar desconsolada de la pena tan grande y del disgusto que se ha llevado por lo contenta que estaba ella con su preciosa tetera.
Para colmo se ha cortado en dos dedos y no paraba de sangrar.

La cúrcuma es lo que tiene, que licúa la sangre...

Pobrecita mia.

martes, 14 de enero de 2014

Chakras

SIETE.

El número de la suerte para mucha gente, pero el número que últimamente me trae de cabeza.


Yo vivo, de color rojo vivo.

Yo siento, de color naranja brillante y girando alegre.

Yo determino, de color amarillo pollo. Medio atascado por un palitroque.

Yo amo, pero no de color rojo como el primero y como cabría esperar, sino verde verde verde, como el traje de flamenca de la difunta.

Yo digo, de azul cielo. Con sequedad y con dolor pero hoy sin lágrimas.

Yo veo, con perspectiva y más allá de lo físico y palpable. Color azul índigo. Qué bonitas son las palabras esdrújulas.

YO SOY. Soy de color violeta. Soy hasta mis límites pero también la de experiencias pasadas. Soy lo que se ve, pero también lo que se intuye y lo que aún ni siquiera conozco.
Soy la que está aquí y ahora pero también lo que estuvo en otros mundos y en otros planos.
Conectada a mi conciencia y teniendo en cuenta al alma, ese mi arma andaluz que algunos andaluces detestan y que a mi siempre me llegó a través de imágenes de prados verdes con cielos claros y nubes de algodón.

Y me enraizo, y recojo mi campo energético lleno de colores y atravesado por el centro por un tubo enorme de metacrilato que emite la luz más cegadora y atrayente que jamás había visto.

Destellos y más destellos.

Alegría, serenidad, entumecimiento y suspiros exhalados hasta el final.